¿Qué es la criptomoneda y cómo funciona?

La criptomoneda, también llamada moneda virtual o criptodivisa, es dinero digital. Eso significa que no hay monedas ni billetes físicos: todo está en línea. Las criptodivisas pueden comprarse con una tarjeta de crédito o, en algunos casos, mediante un proceso llamado «minería». Las criptodivisas, también llamadas criptomonedas o criptoactivos, son un medio de intercambio digital.

Cumple la función de una moneda, por lo que se conoce con ese nombre. Sin embargo, es totalmente digital, y utiliza métodos criptográficos para asegurar sus transacciones financieras, controlar la creación de nuevas unidades y verificar la transferencia de activos. Las criptodivisas son monedas virtuales que se basan en la criptografía (cifrado de seguridad) para certificar las transferencias o los pagos de productos y servicios. Son un tipo de moneda alternativa que sólo existe en Internet y cuyo almacenamiento es digital.

Un tuit de Elon Musk hizo que el precio del bitcoin cayera hasta 15n al día. Y cuando el propio Musk dijo en un tuit el miércoles que no aceptará bitcoins para quienes quieran comprar sus coches, su precio se desplomó hasta un 15%. Las criptodivisas son monedas digitales diseñadas para funcionar como medio de intercambio. Aunque son monedas alternativas -altcoin es una de sus denominaciones-, también tienen características tecnológicas.

Utilizan la criptografía para asegurar y verificar las transacciones, y para controlar la creación de nuevas unidades. La tecnología Blockchain, que les sirve de base, permite modelos descentralizados y seguros entre participantes que no se conocen ni confían entre sí, lo que hace posible la existencia de monedas sin una autoridad central. Además, esta ley obliga a los propietarios de estos activos a revelar sus participaciones y las ganancias registradas en ellas. La Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI) ha elaborado un informe que trata de analizar cómo funcionan las criptodivisas, desde el punto de vista regulatorio, tanto a nivel nacional como europeo, así como algunos usos y beneficios que se pueden obtener a través de la inversión en este activo.

Sin embargo, las criptodivisas no están reguladas por ningún banco central o gobierno, como es el caso de otras monedas de curso legal en circulación, aunque se está empezando a desarrollar una legislación en todo el mundo para controlar su uso. Actualmente, existen más de 3.000 tipos de criptodivisas, la primera y más reconocida a nivel mundial es el Bitcoin, pero también existen las altcoins (Ethereum, Ripple, Dash, Monero…), término que engloba a las criptodivisas alternativas al Bitcoin. Otra tipología a destacar serían los tokens, que son una unidad de valor que puede considerarse como criptodivisas, pero con más usos que el de medio de pago, ya que pueden representar activos digitales o derechos económicos. Por último, las stablecoins son criptodivisas creadas para que su valor se mantenga estable.

Aquí podemos incluir la libra -la criptodivisa de Facebook-, o las monedas virtuales de los bancos centrales (conocidas por el acrónimo CBDC¿s), como la moneda emitida por el Banco Central Chino, el yuan digital, o el futuro euro digital, del que se ha hablado mucho en las últimas semanas. En el ámbito de la UE, los ministros de Economía de varios países comunitarios (España, Alemania, Francia, Italia y Holanda) han planteado ante la Comisión Europea la creación de un proyecto de regulación estricta, o lo que es lo mismo, un «supercuerpo”, para establecer un marco regulatorio (MICA) sobre las criptodivisas como las stablecoins, con el fin de proteger a los consumidores. Este proyecto se centra principalmente en regular las stablecoins (como Libra) y otras criptodivisas no consideradas como activos financieros (utilidades), ya que pueden considerarse un riesgo para la sostenibilidad del sistema financiero si se utilizan como las monedas del futuro y como alternativa al dinero fiduciario. Podrían salvar la economía de colapsos financieros, pero requieren la misma supervisión que el dinero fiduciario para no ser utilizadas en actos ilícitos, estafas o simplemente para blanquear dinero.

En los últimos tiempos, Madrid se está convirtiendo en uno de los principales hubs de las criptodivisas a nivel europeo, con más de 40 proyectos relacionados con las criptodivisas, posicionándose como uno de los sectores en el ámbito de la innovación financiera que mayor crecimiento está experimentando en los últimos años, donde se está produciendo un aumento del número de operaciones de inversión en este tipo de empresas que además están demostrando una importante capacidad de generar ingresos. Este sector prevé un crecimiento sostenido en los próximos años en España, que podría alcanzar unos 200 proyectos relacionados con las criptodivisas y 2.000 personas trabajando en este ecosistema a finales de año, según DASI. El mercado de las criptodivisas se abre como una posibilidad de inversión para cualquier ahorrador, ya que no hay un importe mínimo de inversión ni un tipo de moneda concreto, aunque es fundamental entender cómo funcionan estos activos y por qué cada criptodivisa tiene una evolución diferente. Son activos con unas posibilidades de rentabilidad muy amplias, pero también sujetos a una alta volatilidad y con un factor de riesgo elevado, lo que se suma a unas comisiones de compra y venta que suelen ser bajas, salvo en escenarios de saturación de la red.

Sin embargo, es cierto que este tipo de nuevos activos también pueden ayudar a las generaciones más jóvenes a interesarse por las finanzas y conocer alternativas de ahorro e inversión para diversificar e intentar hacer crecer su patrimonio. Dado que estas monedas no están disponibles en formato físico, hay que recurrir a un servicio de monedero digital de criptodivisas, que no está regulado para almacenarlas. Aquí tienes algunos de nuestros cursos de criptodivisas en los que podrás formarte con nuestra formación a distancia. Uno de sus más acérrimos críticos es el reconocido economista Nouriel Roubini, que se refiere al bitcoin como shitcoin.

En él, una empresa ofrece a los inversores una determinada cantidad de criptomonedas basadas en una plataforma blockchain previamente existente a cambio de criptomonedas o dinero fiduciario. Las cadenas de bloques resuelven el problema del doble gasto sin necesidad de una autoridad certificada o de un servidor central, asumiendo que el ttack 51 (que ha funcionado con varias criptodivisas) no va a ocurrir. En el caso de las criptodivisas, ese registro contable se realiza a través de blockchain, y para almacenar las claves criptográficas de los dispositivos se utilizan wallets o monederos digitales, que también sirven para transferir valor de un dispositivo a otro. Cabe destacar que las criptodivisas son monedas cuyo valor cambia constantemente, por lo que la gente invierte en criptodivisas.

Todos los redactores de periódicos que han querido ilustrar su artículo sobre el bitcoin o las criptodivisas se han encontrado con el problema de su virtualidad, de ahí esas imágenes de monedas brillantes con una gran B de bitcoin. Antes las criptodivisas eran consideradas plataformas utilizadas exclusivamente por organizaciones vinculadas al crimen internacional para realizar sus transacciones ilegales de forma anónima. La gran diferencia es que el precio de las criptodivisas es mucho más volátil y, al no haber ningún organismo que las controle, sube y baja en función de cómo se mueva el mercado. Las ofertas iniciales de monedas (ICO) son una forma controvertida de recaudar fondos para una criptodivisa.

Te recomendamos que leas este comunicado del Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sobre los riesgos de comprar criptodivisas. La segunda forma de conseguir criptodivisas es comprarlas a terceros en plataformas de intercambio a través de Internet.

Referencias: